Durante la noche de este domingo 31 de mayo, el cielo de México ofrecerá un espectáculo astronómico poco común: la llamada “Luna azul”, un fenómeno que, pese a su nombre, no tiene relación con un cambio de color del satélite natural, sino con la forma en que se organiza el calendario lunar.
De acuerdo con información de la NASA y portales especializados en astronomía como Star Walk, se trata de la segunda luna llena dentro de un mismo mes, algo que no sucede con frecuencia y que suele presentarse cada dos o tres años. Por ello, este evento ha llamado la atención de observadores del cielo y público en general.
Aunque el término puede generar confusión, la Luna no se verá azul. Su tonalidad será la habitual, es decir, entre blanca y grisácea. Sin embargo, como ocurre con otras lunas llenas, al salir o acercarse al horizonte podría apreciarse con tonos anaranjados o rojizos debido al paso de la luz por la atmósfera terrestre. Este efecto es común y depende de factores como el polvo, la humedad y la contaminación en el aire.
En México, el fenómeno podrá observarse prácticamente en todo el territorio nacional, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan. Estados del norte como Sonora, Chihuahua, Baja California y Coahuila podrían tener una ventaja para la observación, ya que suelen registrar cielos más despejados y menor presencia de nubosidad en esta época del año.
Te puede interesar
Armenta encabeza concentración en el Zócalo para seguir mensaje de Claudia Sh...
En contraste, zonas urbanas con alta densidad poblacional como la Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey podrían enfrentar dificultades para apreciar el evento con claridad, principalmente por la contaminación lumínica. Aun así, la Luna seguirá siendo visible a simple vista.
También se espera que algunas regiones del sureste, como Yucatán y Quintana Roo, ofrezcan buenas condiciones de observación, especialmente en áreas cercanas a la costa, donde el horizonte despejado permite una vista más clara del ascenso lunar sobre el mar.
El mejor horario para observar la Luna azul será después del atardecer del 31 de mayo. En términos generales, la visibilidad más favorable se concentrará entre las 19:00 y las 22:00 horas, aunque el punto máximo del fenómeno ocurrirá durante la madrugada del 1 de junio, alrededor de las 3:46 horas, según estimaciones de especialistas.
Para quienes busquen apreciarla con mayor detalle, se recomienda acudir a espacios abiertos como miradores, zonas rurales o áreas alejadas de la iluminación artificial de las ciudades. No es necesario contar con telescopio, aunque unos binoculares pueden ayudar a distinguir con mayor claridad los relieves y cráteres de la superficie lunar.
Te puede interesar
Celebran la Solemnidad de la Santísima Trinidad en la Misa en Catedral
Este tipo de eventos suele despertar interés entre aficionados a la astronomía y fotógrafos, ya que la Luna llena cercana al horizonte puede generar una ilusión óptica que la hace parecer más grande de lo habitual. Este efecto, conocido como “ilusión lunar”, es aprovechado con frecuencia para capturar imágenes llamativas.
La llamada Luna azul no representa un fenómeno extraordinario en términos físicos, pero sí es un recordatorio del comportamiento cíclico del calendario lunar y de la oportunidad que ofrece el cielo nocturno para la observación astronómica. Si el clima acompaña, la noche del 31 de mayo será una oportunidad para mirar hacia arriba y apreciar uno de los eventos más esperados del año.